Reciben el Espíritu Santo 16 almas.

Los hermanos: Antonio De La Torre, Armando Norio, Azael Chamú, Bernabé Alvarado, Cesia Solano, Emanuel Estrada, Jazmine Domínguez, Jonathan Solano, Judith Santana, Karen Chávez, Madai Rivera, Marlon Sorto, Silvia Barragán, Tito Rivera y Usiel González son los que conmovieron al Señor a misericordia y recibieron el Espíritu Santo. Ellos se unieron a la hermana Mayte Fernández, quien había recibido unos pocos días antes en la Iglesia en North Hollywood, Ca.
    
     Una semana de avivamientos fue el tiempo establecido; comenzando desde el 23 de marzo y concluyendo el 28 del mismo mes. A estos, en diferente día, acudieron algunos destacados e ilustres miembros del cuerpo ministerial quienes fueron enviados para asistir a los hermanos en su petición del Espíritu Santo. Los hermanos ministros que atendieron a esta orden fueron: Ángel Rodríguez, José Valle, Isaías Campos y Silverio Coronado, además del hermano Jacob Jiménez encargado de la iglesia de Sur Centro.
 
     El día domingo 29 de marzo del 2009 por la mañana, hubo un intercambio de ministros ordenado por el pastor jurisdiccional. Los ministros enviados a diferentes partes llevaban una orden...incitar a la iglesia a cumplir el mandato apostólico dado en el año 2004, que amonesta a la iglesia a amar a la obra del Señor y a los que trabajan en ella. La iglesia de Sur Centro fue honrada con la presencia del D.E. Silverio Coronado, quien con gran dedicación y amor invitó a la iglesia a ser participes de la bendición próxima.
     En la tarde, durante el servicio, existió un sentimiento de tranquilidad pero a la vez de emoción en toda la iglesia, pues ansiosamente se esperaba que se anunciaran los nombres de los hermanos a quienes el Señor había bendecido. Una vez que el hno. Jacob Jiménez tomó el ministerio y después de haber traído una palabra de bendición, procedió a llamar a los hermanos por sus nombres. Ellos, pasando a la parte de enfrente con palmas en sus manos, simbolizando el triunfo en su lucha por alcanzar lo que anhelaban, los caracterizaba una frase: Soy el hijo de un Rey.
     Finalmente, ya que se levantaron de orar, les esperaba una gran cantidad de hermanos que con lágrimas en sus ojos y un abrazo felicitaron a estos valientes.